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Peluquero, Pablo Villa

Para la mayoría de nosotros el hacernos un corte de pelo es algo muy personal y créanlo o no especialmente para los hombres. Nosotros hemos escrito ya varios artículos sobre salones locales y el cuidado del cabello. Sin embargo este artículo es dirigido primordialmente para el amado compañero de su vida.  Si usted es un  típico hombre, entonces este artículo es para usted. Los hombres conforme maduran van enfrentando situaciones más difíciles, no solo porque nos gritan todo el tiempo por olvidarnos de recoger nuestros calcetines o ropa interior que dejamos regada por toda la casa, pero también lo más probable es que empezamos a perder nuestro cabello conforme envejecemos. Al saber esto, la experiencia de cortarnos el cabello es agridulce. Por supuesto que no queremos perder nuestro cabello y tal vez ir al peluquero con tan poco cabello parezca innecesario, pero un nuevo corte de cabello nos hace sentir muy bien y también produce una grata sensación de frescura.  El medio ambiente es muy importante para un hombre cuando está recibiendo un corte de cabello, por eso los lugares donde cortan el pelo en un centro comercial simplemente no son suficiente y no hacen el trabajo necesario. Una experiencia grata de corte de cabello, empieza en cualquier lugar que no sea dentro de un centro comercial. Quizás, lejos del centro comercial, tenga futuros amigos que saben sobre deportes, tal vez le ofrezcan una cerveza bien fría mientras espera, o tal vez podría entablar una conversación sobre cosas de hombres. Crear una excelente experiencia de corte de cabello es la especialidad de Pablo Villa, barbero de “Fellas Barbershop” (Peluquería Amigos), quien ha dominado su técnica durante los años.  Descubramos un poco más sobre Pablo y su negocio el cual se siente para nosotros los hombres como nuestra casa.

Pablo creció en el Rogue Valley. Cada verano iba a Los Ángeles a visitar a la familia. Cuando era adolescente le encantaba ir a LA porque era muy diferente y había más cosas que hacer. Cuando sus padres se separaron, usaba eso como excusa para meterse en problemas y rebelarse. Empezó a notar que la gente a su alrededor no tenía metas o determinación para mejorar su vida y fue ahí que se dio cuenta que no quería ser esa persona. Aunque batallo mucho en la escuela se dio cuenta que los deportes (Béisbol y fútbol americano) eran su escape, pues era muy bueno para esto.

De joven aprendió de las malas experiencias y a madurar.  Pablo se casó y empezó una familia. “Cuando se tiene a una familia a quien alimentar, esto te inspira a hacer lo que se tiene que hacer para proveer para ellos”.

A los 16 años, antes de  ser peluquero, trabajó en Wendy’s, dice que fue muy divertido, pero definitivamente no lo que quería hacer toda su vida. Para ganar dinero extra, también cortaba el pelo. Cuando era más grande trabajaba en empleos de construcción y eventualmente estableciéndose en la construcción de carreteras. Le gustaba la parte física del trabajo, pero no era fiable y por mucho que trabajara, no podía llegar al puesto al que quería llegar.   Al final se dio cuenta que ya estaba cansado de trabajar para alguien más y él ya quería ser su propio jefe.

Fue en la preparatoria que empezó a cortarle el pelo a sus amigos. Fue así que ganaba dinero extra. Iba a casa de sus amigos, inclusive llevaba sus tijeras y maquina de cortar el pelo a la escuela. Su maestro de educación física  le permitía cortar el pelo a sus compañeros en la escuela  siempre y cuando recogiera su desorden. No sabía mucho pero trabajaba arduamente para enseñarse a sí mismo lo básico. Así que desde muy joven, descubrió que le gustaba cortar el pelo. Sin embargo él no creía tener la paciencia para ir a la escuela para peluqueros o cualquier escuela. Trece años después decidió intentarlo. En el 2010 se inscribió en la escuela, pero a falta de conocimiento de peluquería de la escuela , pidió ayuda a sus suegros para entrenamiento adicional. “Ellos son los dueños del Flat Top Barber Shop en Ashland. Ellos me dieron mi primer trabajo como peluquero y me ayudaron a perfeccionar mis cortes. Les debo mucho y espero que sepan lo agradecido que estoy por todo lo que hicieron por mí” -Nos dijo Pablo

Su meta era tener su propio negocio, cuando se dio la oportunidad de comprar la peluquería, ¡tenía que hacerlo! El dueño anterior había estado en este negocio por 56 años y aunque  la condición de la peluquería no era su estilo, vio el potencial y supo que tenía que ser suyo. Después de esto el y su cuñado decidieron empezar juntos el negocio. ¡Y fue así que nació Fellas Barbershop! Querían ofrecer un lugar para hombres donde aparte de recibir un corte de cabello al mismo tiempo pudieran ver deportes, escuchar música o tomarse una cerveza.

Ser peluquero le ha dado la libertad que nunca antes había tenido en otro trabajo. Pablo trabaja de 9am a 6pm, 5 días a la semana, dándole la oportunidad de pasar tiempo con su esposa e hijos. Durante la temporada de fútbol americano, cierra un poco más temprano para poder entrenar y ayudar los equipos de sus hijos. Ser su propio jefe le permite hacer ese tipo de cosas. Además dice ser muy afortunado por tener tan buenos clientes que entienden que tiene una familia y no les molesta esos días cuando tienen que venir mas temprano.

En general se siente  que tiene un buen balance entre su familia y el trabajo y eso lo hace sentirse muy feliz y orgulloso.

“Casi no hay peluqueros en este área. Hay escasez o es un arte perdido y eso me pone triste. Me gustaría inspirar a más gente a que se conviertan en peluqueros. Mi trabajo me hace feliz. Me despierto con una sonrisa y me encanta ir a mi trabajo. Quiero que otros se sientan de la manera que yo me siento sobre mi trabajo, así que si puedo ayudar de cualquier manera, lo haré”-Nos dijo Pablo.

Es obvio por qué Pablo es el peluquero al que a usted le gustaría ir una y otra vez.

Además, usted volverá no solo porque recientemente el Rogue Valley Messenger votó por Pablo Villa  como el mejor peluquero en el Valle, pero porque es amable y alguien con quien se sentirá muy cómodo platicando con él,  como si fuera su hermano.

A la Revista CAMINOS le da las gracias a Pablo por tomarse el tiempo de reunirse con nosotros y por ser  un valioso e independiente dueño de negocio en nuestra comunidad.

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Alfredo Flores

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Editor of Caminos Magazine. Thank you to the communities of Southern Oregon for your continuous support!

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